La vida de tu tatuaje depende de los cuidados que reciba durante las dos primeras semanas.
Tu nuevo tatuaje debe permanecer vendado durante un mínimo de dos o tres horas. Retira el vendaje y limpia suavemente la zona con agua y jabón suave. Elimina toda la sangre superficial y cualquier otro fluído. Seca bien la zona dando golpecitos con una toalla limpia o papel de cocina y a continuación vuelve a vendar la zona sin ningún tipo de crema hasta el siguiente día.
Al levantarte retira el vendaje de nuevo, lava la zona y no lo vuelvas a tapar. Lava tu tatuaje otra vez a mediodía y por la noche sin aplicar ninguna crema.
Al tercer día empieza a aplicar una cantidad fina y uniforme de pomada sin perfume, como Bepanthol Pomada o Aquaphor. Asegúrate de aplicar la pomada con las manos limpias. Demasiada pomada puede asfixiar tu nuevo tatuaje e impedir que cicatrice correctamente. Lava y aplica la pomada entre 2 y 3 veces al día durante 2 semanas.
Importante:
- No te rasques ni frotes la zona.
- No dejes que el tatuaje se seque demasiado.
- No sumerjas el tatuaje en agua durante las 2 primeras semanas (ni en la playa, piscina, jacuzzi, sauna o bañera).
- No expongas el tatuaje a la luz solar directa ni al bronceado artificial durante dos semanas.
- No apliques alcohol sobre el tatuaje.